Chit-Chat

CHIT CHAT
Jueves 22. Salón de Actos del CCAI. 17h
Coloquio:
“El Sexo a Través del Cine”. Por Merli Marlowe

Presentación de Publicaciones:

“La música de los mods originales: Estilos, clubes, revistas, radio, TV, bailes y Mod Top 500”.
Editoral Lenoir.
por Daniel Llabrés y Jaime Pantoja. 

Escrito por Dani Llabrés y diseñado e ilustrado por Jaime Pantoja “La música de los Mods originales” (Lenoir) es un libro que habla de soul, blues, ska, jazz y boogaloo, y de cómo esas músicas afroamericanas, jamaicanas y latinas cruzaron el charco y se convirtieron en la banda sonora de los primeros mods.

Un libro en el que no faltan clubes olvidados y danzas oscuras, programas de televisión dirigidos por y para teenagers, discográficas que editaron sonidos negros para muchachos blancos y piratas radiofónicos en alta mar. Un homenaje a aquellos mods originales que sin saberlo ni pretenderlo llevan más de medio siglo sirviendo de inspiración a jóvenes, y no tan jóvenes.

El libro incluye un Mod Top 500 y siete listas en Spotify con más de 40 horas de música.


“Ecstasy & Wine”.
Editorial Colectivo Bruxista
Por Felipe Hernández. 
Como una forma de resistencia a través del estilo. Así se entendieron durante décadas las subculturas de posguerra, importadas en nuestro país de forma simultánea y ahistórica en la década de los ochenta. Mods, punks, rockers, skinheads y góticos subieron las pulsaciones de una sociedad hastiada de su propia grisura.

Canto de cisne o reformulación, este libro recoge cien fotografías de sus continuadores en la Era Digital. Cien retratos de los últimos integrantes, personas anónimas y alguna que otra celebridad, de unas subculturas que pueden pertenecer a otro tiempo, pero que se resisten con obstinación a desaparecer.

A form of resistance through style. That´s how post-war subcultures were interpreted for decades, imported into Spain simultaneously, and somewhat ahistorically, in the eighties. Mods, punks, rockers, skinheads and goths rose the pulsations of a society otherwise benumbed in its own greyness.

Swan song or reinvention, this book collects one hundred photographs of members in the Digital Age. One hundred portraits of the latest additions, some anonymous and the occasional celebrity, to subcultures that, although belonging to another time, stubbornly refuse to disappear.


“Tainted Love” De Stewart Home
Editorial Colectivo Bruxista
Por Alejandro Alvarfer, editor, y presencia online del autor desde UK.

Años sesenta. Londres parece a punto de ser devorado por una jauría de jóvenes hambrientos de discos, libros y drogas. Al amparo de sus sombras, toman forma subculturas que se retroalimentan entre sí. Beatniks, modernistas, drogadictos vocacionales y protohippies forman una incipiente escena underground unida por un impulso instintivo de romper los límites de lo convencional.

A ese Londres —excitante, nocturno y autodestructivo—, llega Jilly O’Sullivan desde un pequeño pueblo de Escocia. Allí trabaja como modelo y chica de compañía, experimenta con drogas y alterna con algunas de las figuras más importantes de la contracultura, como Alexander Trocchi, Timothy Leary o William S. Burroughs. Desde su guarida de Notting Hill, ejercerá de beatnik, hippie y yonki a tiempo completo. En un arco temporal que abarca desde los primeros sesenta hasta la explosión del punk, Jilly pegará una paliza a Brian Jones, inyectará caballo a John Lennon y se hará amiga de Michael X.

Stewart Home utiliza la figura de su propia madre para construir una contracrónica del Swinging London, un testimonio desmitificador y elocuente sobre los hallazgos y miserias de la contracultura. Pero Tainted Love es también una defensa de la ficción como método para conocer la verdad, una biografía antibiográfica y un homenaje a un Londres arcano y misterioso que ya no volverá.

Partially based on diaries kept by the author’s mother, this kaleidoscopic view of 60s counterculture shows how the optimism of swinging London imploded into nihilism and drug addiction. Arriving in the Smoke at the age of sixteen in 1960m narrator Jilly O’Sullivan lands gainful employment as a high class hostess. Fresh out of school, Jilly joins the exclusive scene that was swinging before the rest of London. By the time of the hippie explosion she’s not only mixing with slumlords, gangsters and black power activists, but narcophilic ‘faces’ like Alexander Trocchi, Brian Jones, Michael Reeves and John Lennon.

When Jilly drops acid it’s so that she might become a cosmonaut of inner space and, by 1965, heroin is her chosen method of coming down from LSD fuelled highs. Propelled through a world of Hindu gurus, Islamic mystics, bent coppers and decadent aristocrats, Jilly lives fast and knows everyone. From her grass-smoking and CND-supporting beatnik youth, through to her death at the end of the 70s, Jilly’s story allergorises the fatal trajectory of London’s flower children, who were reluctant to let go of hedonism even when the party was well and truly over.